Feliz año nuevo para todos
¿Ya está? ¿Ya pasó? Sí, parece que sí. El almanaque colgado en la cocina y el relojito en la esquina del escritorio de Windows no dejan lugar a dudas: terminó el 2011 y empezó el 2012. Terminó el 2011, año que trajo un montón, pero un montón de cosas buenas y de las otras en todos los niveles. Terminó el 2011, y empezó el 2012 y ya comimos, bebimos, brindamos, nos emborrachamos, puteamos contras las empresas de telefonía por los mensajes y llamados que no pudimos hacer y recibir y nos fuimos a dormir con una mezcla de sensaciones en el corazón… o en la panza, depende de cuánto hayamos hincado el diente en los diversos manjares.
Así que ahora, que faltan pocas horas para que termine el primer día de este año nuevo, no quería dejar de pasar por mi blog… para recordar, para saludar, para agradecer, siempre desde el corazón.
Y acá viene una de las grandes dudas, ¿no?, cómo agradecer a todos y a cada uno de aquellos que pasan por el día a día, ese día a día que termina haciendo a la vida de uno. Hagamos el intento.
A los que comparten conmigo el laburo de todos los días. A los que me hacen calentar y después cagar de risa para que se me pase. A quienes me dan la oportunidad de crecer, y confían que puedo hacerlo. A los que acompañan sin pedirlo, a los que decidieron dejar de hacerlo cuando se los necesitaba. A quienes saben escuchar y a quienes sin saberlo, igual lo hacen. A los viejos amigos, esos que no veo desde hace tiempo, pero que cada reencuentro es como si el último hubiera sido ayer. A los nuevos amigos, los que están y los que te dejan estar. (No hay diferencia entre unos y otros, sépanlo, es sólo cuestión de tiempo).
Y también a quienes no están, por equis motivo: porque se los llevó la vida, o porque la vida los puso en otro lugar desde el que no pueden o no quieren ver.
Y lo más importante… a quien hace de mis días los días más emocionantes e intensos, la que me cuida de una manera única, la que me hace reír, llorar, pensar, reflexionar…
A todos ellos…
FELIZ AÑO NUEVO









