¡Más vale que me importa la opinión de los demás! ¡Qué me importa mi opinión, si siempre voy a estar de acuerdo!
Alejandro Dolina
¡Más vale que me importa la opinión de los demás! ¡Qué me importa mi opinión, si siempre voy a estar de acuerdo!
Alejandro Dolina
Leer (y comprender y disfrutar y volver a leer) a Jorge Luis Borges es una de las deudas que tengo pendientes conmigo mismo. Tal es así que puedo identificar perfectamente las cuatro oportunidades en que tuve contacto con su obra: este mismo post, un ejemplar de El Aleph que compré el año pasado en una mesa de saldo de la Feria del Libro, un post del año 2009 en el que cité al I Ching, y Límites, un poema que leí cuando estaba en cuarto año del secundario, que jamás supe el significado que tiene para mí (pero siempre lo tengo presente).
Hoy, a veinticinco años de su fallecimiento, elijo ese poema para homenajearlo en mi blog.
Vos que estás en la plenitud de la nada
dispuesta a todo, por nada;
con todo, sin nada;
metiéndote en todo sin sacar nada
sabiendo que ante todo está la nada
en todo momento, y nada más.
Tensión Dialéctica – Leo Masliah
Martes, cinco de la tarde, minutos más minutos menos. Me encuentro caminando por Lavalle y al llegar casi a Florida, veo una especie de corral hecho con maderas y cintas de peligro, como si estuvieran haciendo una reparación.
Uy, les arruinaron el día a los tangueros, pensé. Los tangueros son un grupo de personas que baila el tango, evidentemente, todas las tardes en esa esquina del Centro. Me acerco un poco más y veo el siguiente cartel:
Dios pone a funcionar el electromagnetismo de acuerdo a la teoría de ondas el Lunes, Miércoles y Viernes, y el Diablo de acuerdo a la teoría cuántica el Martes, Jueves y Sábado.
William Bragg, físico británico.
Un aporte de La Piñata de iVanxo El Blog de Iván Dawidowski a la confrontación entre machistas y feministas. A tomarlo con buen humor, por favor.
[...]
- Así que no cree en la verdad.
- Creo que la verdad está bien en las matemáticas, en la química, en la filosofía. No en la vida. Es la vida es más importante la ilusión, la imaginación, el deseo, la esperanza. Además, ¿sabemos acaso lo que la verdad? Si yo le digo que aquel trozo de ventana es azul, digo una verdad. Pero es una verdad parcial, y por la tanto una especie de mentira. Porque ese trozo de ventana no está solo, está en unca casa, en una ciudad, en un paisaje. Está rodeado del gris de ese muro de cemento, del azul claro de este cielo, de aquellas nubes alrgadas, de infinitas cosas más. Y si no digo todo, absolutamente todo, estoy mintiendo. Pero decir todo es imposible, aun en este caso de la ventana, de un simple trozo de la realidad física, de la simple realidad física. La realidad es infinita y además infinitamente matizada, y si me olvido de un solo matiz ya estoy mintiendo. Ahora, imagínese lo que es la realidad de los seres humanos, con sus complicaciones y recovecos, contradicciones y además cambiantes. Porque cambia a cada instante que pasa, y lo que éramos hace un momento no lo somos más. ¿Somos, acaso, siempre la misma persona? ¿Tenemos, acaso, siempre los mismos sentimientos? Se puede querer a alguien y de pronto desestimarlo y hasta detestarlo. Y si cuando lo desestimamos cometemos el error de decírselo, eso es una verdad, pero una verdad momentánea, que no será más verdad dentro de una hora o al otro día, o en otras circunstancias. Y en cambio el ser a quien se la decimos creerá que ésa es la verdad, la verdad para siempre y desde siempre. Y se hundirá en la desesperación.
Ésta es mi humilde forma de difundir una acción excepcional, cuando no tendría que serlo. En épocas donde la función pública (legislar, gobernar, juzgar) se transforma en función privada, que sólo reconocen intereses personales, hay gestos, hay acciones que contrastan la nobleza con lo más bajo.