Brindis...¿Ya está? ¿Ya pasó? Sí, parece que sí. El almanaque colgado en la cocina y el relojito en la esquina del escritorio de Windows no dejan lugar a dudas: terminó el 2011 y empezó el 2012. Terminó el 2011, año que trajo un montón, pero un montón de cosas buenas y de las otras en todos los niveles. Terminó el 2011, y empezó el 2012 y ya comimos, bebimos, brindamos, nos emborrachamos, puteamos contras las empresas de telefonía por los mensajes y llamados que no pudimos hacer y recibir y nos fuimos a dormir con una mezcla de sensaciones en el corazón… o en la panza, depende de cuánto hayamos hincado el diente en los diversos manjares.

Así que ahora, que faltan pocas horas para que termine el primer día de este año nuevo, no quería dejar de pasar por mi blog… para recordar, para saludar, para agradecer, siempre desde el corazón.

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