El otro día vi de nuevo Patch Adams, en TV por cable. Es una historia ya conocida por muchos, ¿verdad?, la de Hunter Adams, aquel que alcanzó notoriedad por plantear una alternativa al praxis médica (en pocas palabras, tratar al paciente en vez de a la enfermedad).
Siempre hay controversias cuando se trata de llevar una historia real, o un libro, al cine: no lo voy a discutir acá. Lo que sí quiero traer a mención es el discurso que da el personaje de Patch Adams, en la escena en que se somete su caso al Consejo de Medicina. Una de las defensas más apasionadas que haya visto sobre el deseo de enseñar, de aprender y sobre todas las cosas, el deseo de servir.
